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FESTEJOS
Con el paso del tiempo se ha perdido costumbres que por referencias de
nuestros mayores sabemos que se celebraban, como el domingo de Piñata, (fiesta
de Piñata) y San Roque, que tenían asignación de propios.
Para que no pasen al olvido, algunas ya desaparecidas y otras que aun se
celebran, quiero exponerlas brevemente:
La fiesta de la Candelaria era muy celebrada en el siglo. XVIII, teniendo
asignada por el Concejo cuarenta Reales de Vellón, llegando a los años cincuenta
con bastante esplendor. Después de la Santa Misa se salía en procesión alrededor
de la., Iglesia con ofrendas en la que dos niños portaban un cestito con,
palomas y dos niñas con una gran tarta que a su término se repartían en
porciones entre los pobres de la localidad. Desde hace unos años han vuelto las
candelas y hogueras que por la s noches encienden en la calle festejándolo hasta
bien entrada la madrugada.
Los Carnavales, tras un paréntesis largo de prohibición, se han vuelto a
celebrar con gran animación, con comparsas, estudiantinas y murgas.
San Isidro, después de unos años decadentes,' hace unos diez que se ha renovado
con una romería a su ermita donde se celebra la Santa Misa. Se entregan premios
a las diferentes carrozas que participan en un concurso y se pasa el día con
bailes y total camaradería entre los vecinos.
En Semana Santa, el cambio más significativo era la forma de anunciar al
vecindario las celebraciones de los diferentes cultos, desde la conmemoración de
la muerte de Cristo hasta su resurrección, que no se tocaban las campanas,
saliendo por las calles repicando las matracas, que es un instrumento de madera
con varias aldabas, que al ser movido violentamente hacia los lados produce un
ruido seco y desagradable. Covarrubias dice que el nombre le viene por la
figura. onomatopeya del ruido que forman. Quien las tocaba pregonaba si
repiqueteaba a los ofícios, a la procesión o al acto que se celebraba. En las
procesiones, sobre todo en la de la Virgen de la Soledad, solían cantar saetas.
Recuerdo dos mujeres que eran asiduas, Josefa la «Aguza» y la «Natalita».
Con el Domingo de Resurrección comenzaban los tres días de Pascua durante los
cuales se paseaba por la carretera hasta el, cruce del cementerio de los
«Italianos». Abundaban los puestos de chucherías instalados en la huerta de la «Graná»,
en la cual si era la época, se compraban lechugas y los niños íbamos con los
hornazos, regalos de los padrinos o abuelos que consistían en roscos de pan con
h uevos cocidos o rosquetes, que era un rosco de dulce bañado en clara de huevo.
Al anochecer continuaba la fiesta con el paseo en el pueblo, el baile y el cine.
Otra fiesta llena de sabor popular es el día del Corpus. El pueblo se engalana
adornando las calles por donde va a pasar la procesión del Santísimo con
guirnaldas, banderitas, las aceras llenas de macetas con flores y el suelo
cubierto con juncias y poleos., que dulcifica el aire con su característico y
agradable olor. En cada calle de la procesión se levanta un altar para que el
sacerdote celebre un breve acto Eucarístico.
LAS FIESTAS PATRONALES
Se celebran los días 10 al 12 de Agosto. En épocas pasadas han tenido otras
fechas como 28, 15, 2 y 24 de Agosto, San Bartolomé en cuyo honor se celebran.
Se celebra la fiesta del emigrante con una buena comida.
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